
Esta vez tuve que excluir lo ostentoso, pues por el momento y la crisis, nada de eso disfruto sino que mas bien lo elemental me falta: la luz eléctrica.
Mi hermana y yo tuvimos que pasar una temporada con noches en las que levantarse para ir al baño podía provocar un accidente u orinar por error en algún mueble. Decidí que la situación no se prolongaría más o todos mis sillones terminarían en la basura.
Saben que robo por placer, pero esta vez la necesidad me obligó a tomarle algunos voltios prestados por la fuerza a mi vecino Gary. "Ni se va a dar cuenta aquel gruñón, acostumbrado está a mandar a sus hijos a dormir nomás se hacen las 9:00", expliqué a mi hermana que me escuchaba con fastidio en medio de la oscuridad.
-¿Y si te buscas un trabajo de verdad? Con horario y oficina, compañeros de trabajo, un jefe y todo eso...
-¿Y si mejor te callas, Karina?
Dí la media vuelta y tomé la herramienta necesaria. Salí y trepé por el poste de distribución eléctrica aprovechando que la oscuridad de mi casa ocultaba alguna parte de la acera y comencé la manipulación de los cables. La casa de Gary no mostraba señales de estar utilizando la energía y seguro era que todos dormían allí. "Perfecto, hecho está", pensé con regodeo. Bajé y al entrar a casa mi hermana ya había encendido todas las luces y podíamos ir al baño sin equivocarnos.
-Vaya, hasta has tomado un periódico. Me da gusto que por fin te pongas a leer algo -expresé a ella.
-Sí, te estoy buscando un trabajo. ¡Mira! aquí hay algo: "Se solicita auxiliar de cobranza", considerando tu perfil necio y acosador te viene al dedo, ¿no?
-No sabes cuánta gracia.
-Acá otro, escucha: "Buscamos vendedor de libros esotéricos", a tí que te gusta inventar explicaciones que nadie te puede creer.
-¿Vas a seguir? Para irme a ver la televisión.
-No espera, éste es el mejor de todos, pon atención Fontana: "Contratamos payaso".
-Uuhm... ¿Y? Estoy esperando el sarcasmo.
-¿Lo necesito?
Ignoré los cariños de mi hermana adolescente y tomé una cerveza del refrigerador. Me senté a ver televisión y casi me desvanecí en el cómodo sillón de la sala, el único que me quedaba, por cierto.
De repente tocaron mi puerta, presentí malos agueros y apagué rápidamente todas las luces, haciendo lo mismo con el televisor. "Señor Fontana acabo de ver que apagó todas las luces y escuché hace un momento su televisor. Misteriosamente ha vuelto a contar con el servicio eléctrico, ¿no? Voy a trepar al poste de distribución eléctrica y si verifico que me ha robado la luz lo demandaré. Usted no me cae bien Fontana, desde que lo conocí me desagrada", Gary gritó a mi puerta muy molesto y yo, para hacerle creer que no estábamos en casa, hice un sonido como de paloma: "...Cu-cuuuh...Cu-cuuuh...", pero el hombre no se tragó el engaño y regresó a su casa decidido a traer sus herramientas para trepar al poste.
Yo salí rápidamente mientras él no miraba y trepé lo más veloz que pude al poste de distribución, para volver a colocar los cables en su sitio. En eso andaba cuando escuché a gritos: "¡Lo sabía, sabía que usted se robaba mi luz, maldito engendro!", acusábame Gary enojado causando mi destanteo, y resbalando del poste sólo pude atinar a sostenerme de un cable eléctrico... el cual no tenía recubrimiento y por unos breves segundos sentí la electricidad pasando por mi cuerpo, aunque gracias a la gravedad que me atrajo hacia el piso no fue fatal la experiencia, que se siente como si unas 5,000 hormigas te bailaran chachachá por las articulaciones y luego te mordieran, luego caí sobre unos arbustos que felizmente me salvaron de fractura alguna, aunque no terminé aquel episodio conciente.
Al despertar me encontraba en una cama de hospital y mi hermana leía un periódico en una silla de junto. De inmediato me saludó y me explicó la suerte que tenía de no haber caído a distancia mayor. Yo suspiré al enterarme que había sobrevivido.
-Esta vez tomaré tu consejo, hermana. Dime qué trabajo me has encontrado y lo tomaré. Quiero evitarme los riesgos por un rato.
-No Fontana, ahora sí estoy leyendo el periódico, mi horóscopo de hecho. Y hasta que te recuperes de todas las heridas internas yo trabajaré, sobre todo porque le prometí a Gary que le cuidaría sus hijos para reponerle lo que le robaste de luz.
-¿Vas a ser niñera, tú? Pero no tienes experiencia, ¿cómo lo harás? Sin contar que eres muy irresponsable jajaja ahora yo me voy a burlar... ¡Auch! Mis costillas... cómo duele reírme.
-Pues no será tan malo Fontana. Considerando que como entrenamiento he tenido que aguantar tus berrinches, escuchar tus coloridas fantasías megalómanas y soportar tus ocurrencias infantiles, como la que nos tiene en este hospital, pues no me irá tan mal, créeme.
-Me agradas más cuando estoy inconciente...
-Yo sé que me amas hermanito. ¡¡¡Toma un beso!!!
-¡Auch!
Etiquetas: Segunda Temporada